
“El color del silencio”, novela cuyo autor es Armando Aguilar Rodriguez, es una obra de carácter intimista, pero ágil y de fácil lectura. Su protagonista, Alan, experimenta una transformación personal, porque vive un conflicto muy perturbador, hecho que le lleva a la búsqueda de la propia identidad. La novela nos cuestiona de modo literario si, en cierto modo, somos lo que somos por lo que tenemos, o existe algo en nosotros especial y distinto que nos define, y es independiente de aquello que poseemos.
Mi opinión es que el autor tiene una gran capacidad para convertir el relato en un texto dialogado, ágil y divertido, que seguro gustará al público joven. La novela me ha gustado por lo que cuenta, por el conflicto que plantea, por cómo lo resuelve, y la facilidad de lectura.
“El color del silencio” refleja un arquetipo que es tan antiguo como la historia de la civilización. Este fue recogido en una novela clásica, “La Odisea”, donde Ulises deja su hogar para volver después de 10 años de peripecias, y ser feliz por siempre, pero los Dioses o, en el caso de “El color del silencio” una figura de poder interfiere con la suerte del protagonista, donde su inteligencia, así como su fortaleza mental y suerte, le permitirán regresar al hogar que cree perdido. Ulises vuelve siendo un héroe, pero más humano y compasivo, como si fuera una versión mejorada de sí mismo, al igual que le pasa al protagonista de la novela “El color del silencio”, cuya visión del mundo y el amor se modifican para mejorar y conseguir el regreso de aquello que tanto necesita y anhela.
FICHA TECNICA
Autor: Armando Aguilar Rodríguez Título: El Color del Silencio
Redactora: Rosa María Porrua
Nº de páginas 209 versión digital
Idioma: Español Fecha de publicación: 28 de abril de 2026
Editorial: Independently published
Genero: ficción moderna y contemporánea; drama familiar
Alan es un muchacho joven que vive en México. Es una buena persona, es honesto, pero algo le sucede, y el verdadero núcleo de la novela no es tanto el evento, ni todo lo desencadena, sino que es el proceso. En el viaje del héroe que protagoniza este joven, se produce la transformación dolorosa que le reconvertirá.
Por lo tanto, lo esencial no es tanto que acceda a una vida nueva, con niveles superiores de calidad, sino que él mismo será no solo el protagonista del cambio, sino su principal motor en la búsqueda y la consecución de aquello que desea.
Armando Aguilar ha conseguido algo que yo valoro: utilizando una idea que podría ser entendida como filosófica o intimista, la ha convertido, por su dominio del arte y los recursos literarios, en una obra dinámica, totalmente actual, donde los personajes actúan de manera espontánea y entretenida, lo que convierte a la novela en fácil de leer y agradable, en la que siempre se mantiene la sensación de que quieres leer un poco más, para averiguar lo que le pasa al protagonista.
Un punto esencial de la novela de Armando Aguilar es ver el hogar como lugar de descanso, de refugio, de conexión emocional, de valores y afectos compartidos. Este hogar parece transmutarse, parece cambiar en otra idea muy poderosa: el hogar es nuestro corazón; algo físico que, por desgracia, Alan siente haber perdido. La pérdida de referencias, el confrontarse con personajes y situaciones disruptivos, que golpean, no solo físicamente sino también a la psicología y al alma del personaje, con lo que se provoca un punto de autentico shock, de verdadera pérdida.
Es cierta la pérdida, y su magnitud es difícil de medir, pero no es menos cierto que el personaje no se ha perdido a sí mismo, sigue siendo joven, un ser humano digno, e incluso dignificado por las honorables decisiones que toma cuando las cosas son muy desagradables. Lucha, pero no se pierde a sí mismo, no pierde la esperanza, ni tampoco la capacidad de amar.
El estilo de la novela es una prosa conversacional, sencilla y accesible. La psicología es explícita, los personajes hablan con mucha naturalidad de lo que sienten. El autor tiene una clara intención de transmitir lo que pasa, y esto también afecta a las emociones, que se comunican con intensidad, pero sin que el lenguaje sea poético. A veces, la forma de expresión es sencilla y simple, otras no, pues puede llegar a acumular varias ideas en una sola intervención, con frases largas y bien desarrolladas. El autor explica, no sugiere; el autor domina los recursos del escritor, y ha hecho una elección: tengo la sensación de que este es un estilo deliberadamente claro, y esto es bueno porque facilita la lectura y la transmisión de las emociones, es así más clara.
Vicktor Frankl, eminente neurólogo y médico Austriaco, decía que lo importante no es lo que te pasa en la vida, sino aquello que tú haces con lo que te pasa. Él explicaba que lo verdadero en el ser humano no es el poder o el sexo, sino la voluntad de sentido, pero aun cuando el buen Dr tenga razón, una gran verdad se respira en el final de la novela: el poder del amor y el valor que sin duda tiene la familia en el marco de nuestro hogar.
